06 diciembre 2010
04 diciembre 2010
Cómo terminar con el asunto Wikileaks
Por Witilza Visigo
"Irán está comprando misiles balísticos a Corea del Norte" dijo el Departamento de Estado de Hillary Clinton y a renglón seguido procuraba que los medios reflejaran esa "realidad" completamente tergiversada de lo que estaba sucediendo en el mundo y especialmente en Oriente Medio. Esa mentira sobre los misiles les permitió, por ejemplo, justificar ante la comunidad internacional el nuevo plan de despliegue de misiles balísticos de Obama. Lo que resulta sorprendente es que los periodistas que trabajan en esos medios no se cuestionaran nunca esa "realidad" y la replicaran tal cual, utilizando el mismo lenguaje y las mismas falacias que les llegaban en bandeja desde la Casa Blanca. Esa conformidad es sin duda una práctica saludable para los intereses corporativos de esos medios y mucho me temo que lo seguirá siendo.
El caso es que una web como Wikileaks nunca hubiera llegado a existir si esos saludables medios, los medios establecidos, los de siempre, los "oficiales", hicieran su trabajo como es debido. La pregunta que me hago aquí es qué hubiera sucedido si el soldado Brad Manning le hubiera entregado los documentos al New York Times en vez de a Wikileaks. Pues mucho me temo que seguiríamos creyendo que Irán compró los misiles y sin pruebas de esa ingente cantidad de mentiras y delitos que el gobierno de los EE.UU. parece cometer a diario. Es decir, seguiríamos en nuestro habitual estado de idiotez. Hasta el soldado Manning sabía eso y por eso decidió enviarlo todo a Wikileaks.
Julian Assange ha demostrado ser un genio, no hay más que ver la forma en la que ha gestionado el filtrado de los telegramas, ahora llamados "cables". No los ha hecho públicos directamente, no le quemaron las manos. Se ha tomado su tiempo (seguramente los tiene desde el pasado més de julio) y se los ha entregado a cuatro diarios de máxima audiencia en países europeos. Y no todos, no, hasta ahora no ha entregado ni el 1% del material del que dispone. Assange está observando atentamente lo que hacen con lo que ya tienen. El equipo de Wikileaks en Londres sigue con detalle el trabajo de esos cuatro diarios y controla si hacen correctamente sus deberes. Esas mismas empresas de comunicación que Assange desprecia, esas que son en la práctica sólo los brazos de grandes corporaciones empresariales; The Guardian, El País, Le Monde y der Spiegel, esas mismas que hubieran negociado con la información en su propio y exclusivo interés comercial, las mismas que se hubieran autocensurado, las que como mucho nos hubieran proporcionado sólo una migajas, esas, esas mismas, son las que le están haciendo el trabajo a Assange. La jugada ha sido magistral.
Assange lleva ya mucho tiempo lidiando con filtraciones a la prensa y conoce bien cuáles son sus debilidades. Como buen hacker ha estudiado el comportamiento de los medios y ha sabido utilizarlo. Ha creado una nueva categoría, la de hacker político de primer orden. Bien es verdad que las condiciones para que algo así sucediera se estaban fraguando desde hace ya muchos años. El pobre soldado Manning no pudo asimilar tanta hipocresía mientras veía a sus compañeros caer inutilmente en Iraq. Cuando un gobierno se vende a sus propios ciudadanos con unos valores, no ya distintos, sino contrarios a los que profesa en la realidad, al final algo así es inevitable. Al final de sus tribulaciones personales Bradley Manning se decidió por el buen camino, el camino del ciudadano responsable e hizo lo que le habían enseñado desde niño en su colegio de Oklahoma.
Que nadie se confunda, no voy de buenista ni de naif, no estoy abogando por una transparencia absoluta en el ámbito diplomático. Eso sería en la práctica como acabar con la esencia de la diplomacia, el antiguo arte de mentir. No creo que nadie en sus cabales piense que no debieran existir secretos diplomáticos. Pero aquí no estamos hablando de eso, estamos hablando de valorar hasta qué punto se puede y se debe ejercer la responsabilidad como ciudadano cuando a uno le ponen delante las pruebas de los engaños y delitos que está cometiendo su amado país. El auténtico delito aquí creo que sería no hacer nada. Ya desde los juicios de Nuremberg sabemos, y lo sabía Manning, que "cumplir órdenes" no es un eximente de la responsabilidad. Si Manning, Wikileaks o The Guardian se hubiesen autocensurado, si cualquiera de ellos lo hubiese dejado pasar, estarían siendo cómplices, en este caso encubridores, de los delitos que está cometiendo el gobierno de los EE.UU.
Wikileaks ha demostrado en este caso, además de inteligencia, una enorme sofisticación dejando que sean los medios especializados quienes filtren en última instancia la información. Desde ese momento hablamos ya de una responsabilidad compartida. No se podrá procesar a Assange por "publicar" esa información sin antes haber condenado a los editores de esos cuatro diarios . El Departamento de Estado norteamericano lo sabe y por eso quiere ahora distinguir entre "medios de comunicación" y Wikileaks. Así los medios de comunicación "con carnet" estarían amparados por la Primera Enmienda y Wikileaks podría ser declarado grupo terrorista. Ese será a estas alturas el sueño imposible de Clinton y otros muchos en Washington. Francamente creo que es imposible hacer esa distinción desde una perspectiva legal, y por eso auguro que la estrategia de ataque a Wikileaks pasará por destruir su reputación. Lo estamos viendo ya con el caso de la "violación" por la cual la Interpol está buscando ya a Assange. En realidad el supuesto delito cometido por Assange sólo lo es en Suecia. En ningún otro país algo así sería delito y de hecho el fiscal archivó la denuncia en una primera instancia. Las dos chicas con las que Assange tuvo sexo consentido le denunciaron por no llevar puesto el condón. Estamos hablando de chicas de treintaytantos, profesoras de universidad, nada de niñas adolescentes. Pues nuestra temida Interpol está persiguiendo al estratega de la mayor filtración de secretos de la historia por no ponerse un condón, así es como están las cosas. Y esta orden de detención sale justo dos días después de que se hiciera pública la filtración. Aunque parece de risa, muchos medios entran al trapo y siguen el juego de la "violación" haciéndose cómplices del ataque a la reputación de Assange. La siguiente fase será inventar mentiras o medias verdades, o medias mentiras que demuestren que Wikileaks o Assange se gastaban el dinero de las donaciones en wiski o putas. Al tiempo.
La realidad es que aquí se está persiguendo a los buenos, a los que han denunciado la corrupción, la mentira y el delito. No estan persiguiendo a alguien que difama, miente y calumnia, ni a quienes bombardean un país de forma ilegal, ni a quienes obtienen subrepticiamente el DNA de diplomáticos en las Naciones Unidas para hacer vete tu a saber qué, sino a quien está desvelando la verdad. Es el mundo al revés. Por suerte para todos la torpeza de los malos es mayúscula. Su empeño en cerrar Wikileaks solo ha logrado que el mensaje se replique y se multiplique aún más. Me da la impresión de que algunos no se enterarán nunca de qué va esto de Internet. Me imagino que este caso de Wikileaks les ayudará a comprender que hay un antes y un después de Wikileaks, pero que el resultado final, como siempre, es que la verdad siempre termina por salir a flote.
"Irán está comprando misiles balísticos a Corea del Norte" dijo el Departamento de Estado de Hillary Clinton y a renglón seguido procuraba que los medios reflejaran esa "realidad" completamente tergiversada de lo que estaba sucediendo en el mundo y especialmente en Oriente Medio. Esa mentira sobre los misiles les permitió, por ejemplo, justificar ante la comunidad internacional el nuevo plan de despliegue de misiles balísticos de Obama. Lo que resulta sorprendente es que los periodistas que trabajan en esos medios no se cuestionaran nunca esa "realidad" y la replicaran tal cual, utilizando el mismo lenguaje y las mismas falacias que les llegaban en bandeja desde la Casa Blanca. Esa conformidad es sin duda una práctica saludable para los intereses corporativos de esos medios y mucho me temo que lo seguirá siendo.
El caso es que una web como Wikileaks nunca hubiera llegado a existir si esos saludables medios, los medios establecidos, los de siempre, los "oficiales", hicieran su trabajo como es debido. La pregunta que me hago aquí es qué hubiera sucedido si el soldado Brad Manning le hubiera entregado los documentos al New York Times en vez de a Wikileaks. Pues mucho me temo que seguiríamos creyendo que Irán compró los misiles y sin pruebas de esa ingente cantidad de mentiras y delitos que el gobierno de los EE.UU. parece cometer a diario. Es decir, seguiríamos en nuestro habitual estado de idiotez. Hasta el soldado Manning sabía eso y por eso decidió enviarlo todo a Wikileaks.
Julian Assange ha demostrado ser un genio, no hay más que ver la forma en la que ha gestionado el filtrado de los telegramas, ahora llamados "cables". No los ha hecho públicos directamente, no le quemaron las manos. Se ha tomado su tiempo (seguramente los tiene desde el pasado més de julio) y se los ha entregado a cuatro diarios de máxima audiencia en países europeos. Y no todos, no, hasta ahora no ha entregado ni el 1% del material del que dispone. Assange está observando atentamente lo que hacen con lo que ya tienen. El equipo de Wikileaks en Londres sigue con detalle el trabajo de esos cuatro diarios y controla si hacen correctamente sus deberes. Esas mismas empresas de comunicación que Assange desprecia, esas que son en la práctica sólo los brazos de grandes corporaciones empresariales; The Guardian, El País, Le Monde y der Spiegel, esas mismas que hubieran negociado con la información en su propio y exclusivo interés comercial, las mismas que se hubieran autocensurado, las que como mucho nos hubieran proporcionado sólo una migajas, esas, esas mismas, son las que le están haciendo el trabajo a Assange. La jugada ha sido magistral.
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| Julian Assange ha cambiado la forma en la que se hará política exterior. |
Assange lleva ya mucho tiempo lidiando con filtraciones a la prensa y conoce bien cuáles son sus debilidades. Como buen hacker ha estudiado el comportamiento de los medios y ha sabido utilizarlo. Ha creado una nueva categoría, la de hacker político de primer orden. Bien es verdad que las condiciones para que algo así sucediera se estaban fraguando desde hace ya muchos años. El pobre soldado Manning no pudo asimilar tanta hipocresía mientras veía a sus compañeros caer inutilmente en Iraq. Cuando un gobierno se vende a sus propios ciudadanos con unos valores, no ya distintos, sino contrarios a los que profesa en la realidad, al final algo así es inevitable. Al final de sus tribulaciones personales Bradley Manning se decidió por el buen camino, el camino del ciudadano responsable e hizo lo que le habían enseñado desde niño en su colegio de Oklahoma.
Que nadie se confunda, no voy de buenista ni de naif, no estoy abogando por una transparencia absoluta en el ámbito diplomático. Eso sería en la práctica como acabar con la esencia de la diplomacia, el antiguo arte de mentir. No creo que nadie en sus cabales piense que no debieran existir secretos diplomáticos. Pero aquí no estamos hablando de eso, estamos hablando de valorar hasta qué punto se puede y se debe ejercer la responsabilidad como ciudadano cuando a uno le ponen delante las pruebas de los engaños y delitos que está cometiendo su amado país. El auténtico delito aquí creo que sería no hacer nada. Ya desde los juicios de Nuremberg sabemos, y lo sabía Manning, que "cumplir órdenes" no es un eximente de la responsabilidad. Si Manning, Wikileaks o The Guardian se hubiesen autocensurado, si cualquiera de ellos lo hubiese dejado pasar, estarían siendo cómplices, en este caso encubridores, de los delitos que está cometiendo el gobierno de los EE.UU.
Wikileaks ha demostrado en este caso, además de inteligencia, una enorme sofisticación dejando que sean los medios especializados quienes filtren en última instancia la información. Desde ese momento hablamos ya de una responsabilidad compartida. No se podrá procesar a Assange por "publicar" esa información sin antes haber condenado a los editores de esos cuatro diarios . El Departamento de Estado norteamericano lo sabe y por eso quiere ahora distinguir entre "medios de comunicación" y Wikileaks. Así los medios de comunicación "con carnet" estarían amparados por la Primera Enmienda y Wikileaks podría ser declarado grupo terrorista. Ese será a estas alturas el sueño imposible de Clinton y otros muchos en Washington. Francamente creo que es imposible hacer esa distinción desde una perspectiva legal, y por eso auguro que la estrategia de ataque a Wikileaks pasará por destruir su reputación. Lo estamos viendo ya con el caso de la "violación" por la cual la Interpol está buscando ya a Assange. En realidad el supuesto delito cometido por Assange sólo lo es en Suecia. En ningún otro país algo así sería delito y de hecho el fiscal archivó la denuncia en una primera instancia. Las dos chicas con las que Assange tuvo sexo consentido le denunciaron por no llevar puesto el condón. Estamos hablando de chicas de treintaytantos, profesoras de universidad, nada de niñas adolescentes. Pues nuestra temida Interpol está persiguiendo al estratega de la mayor filtración de secretos de la historia por no ponerse un condón, así es como están las cosas. Y esta orden de detención sale justo dos días después de que se hiciera pública la filtración. Aunque parece de risa, muchos medios entran al trapo y siguen el juego de la "violación" haciéndose cómplices del ataque a la reputación de Assange. La siguiente fase será inventar mentiras o medias verdades, o medias mentiras que demuestren que Wikileaks o Assange se gastaban el dinero de las donaciones en wiski o putas. Al tiempo.
La realidad es que aquí se está persiguendo a los buenos, a los que han denunciado la corrupción, la mentira y el delito. No estan persiguiendo a alguien que difama, miente y calumnia, ni a quienes bombardean un país de forma ilegal, ni a quienes obtienen subrepticiamente el DNA de diplomáticos en las Naciones Unidas para hacer vete tu a saber qué, sino a quien está desvelando la verdad. Es el mundo al revés. Por suerte para todos la torpeza de los malos es mayúscula. Su empeño en cerrar Wikileaks solo ha logrado que el mensaje se replique y se multiplique aún más. Me da la impresión de que algunos no se enterarán nunca de qué va esto de Internet. Me imagino que este caso de Wikileaks les ayudará a comprender que hay un antes y un después de Wikileaks, pero que el resultado final, como siempre, es que la verdad siempre termina por salir a flote.
02 diciembre 2010
Julian Assange en las entrañas del monstruo
y nosotros a bordo de su buena nave Megaleaks, o Cablegate.
Por Israel Shamir
¡Nuestro héroe, nuestro Capitán Neo de verdad, lo ha logrado una vez más! En su nueva entrega de Wiki-Matrix, el intrépido Julian Assange asalta al imperio, en el momento mismo en que lo persiguen voraces generales del Pentágono, quiméricos agentes de la CIA y acaloradas feministas suecas.
Perdónenme si lo que escribo les suena a historieta para menores, pero es que esta historia tiene tantas vueltas e intrigas que marea. No me había vuelto a sentir tan aturdido desde mis primeros días como escritor antisionista, perseguido y solitario. Un día se me acercó un venerable anciano hasídico; instintivamente me retraje, a la espera de un regaño feo. Y en lugar de la esperada condena, resulta que me abrumó con buenos deseos, y al mismo tiempo una orquesta entonó en la puerta de al lado un viejo canto judío de boda. Esta antigua bendición me sacó de paso, me propulsó felizmente lejos del moderno culto nacionalista a la fuerza bruta, hacia un espacio donde las viejas tradiciones todavía mantienen vigencia y relevancia. ¿O era acaso Clark Kent repitiendo el vuelo de Superman?
La generación digital prefiere al Neo de Matrix en lugar de Superman, pero la dinámica sigue siendo la misma. Mientras Neo vaga en la nave espacial de Moebius, se topa con un grupo de terrícolas, suaves niños empeñados en destruir la Matrix. Duros como el acero a la vez que perfectamente humanos, estos jóvenes hombres y mujeres disfrutan el compañerismo de una tropa de élite esperando la señal de ataque. Ellos siguen a su líder simplemente porque es el mejor y el más brillante. Yo sentí el mismo espíritu colectivo en una visita reciente a una de las madrigueras donde está a salvo Wikileaks, en algún lugar de Europa. Esta confluencia de hackers y periodistas fue reunida en preparación del lanzamiento de lo que la historia conocerá como el Cablegate, o tal vez la mega filtración, el Megaleaks.
Allí estaban Malena de Brazil, Joseph de Suecia, Sara de Nueva Zelanda, James de Inglaterra, y muchos más no menos importantes y valiosos, todos desparramados en sillones y sofás, con los laptops en el regazo, y la mirada clavada en el corazón de la Matriz. Un cuarto de millón de telegramas secretos y confidenciales de la embajada US, ahí, quietos, como otras tantas avispas digitales esperando la señal para lanzarse en el ciberespacio. Van a golpear al blando bajovientre del imperio, la sede de las halagadoras ilusiones que sostienen a los ejércitos imperiales. Debería ser exactamente lo suficiente para invertir el sentido de la marea en la batalla por recobrar nuestras libertades evaporadas.
Estos sucios telegramitas arrojan una luz brillante sobre las maniobras tenebrosas del imperio americano, sus métodos para recopilar información, dar órdenes, o subvertir a políticos y robar a las naciones. Y antes de entregarnos a un antiamericanismo confortable y reflexivo, no olvidemos jamás que esto, seguramente la mayor revelación de actuaciones criminales en la historia, sólo fue posible porque unos americanos valientes y honestos están decididos a arriesgar la vida para dar paso a la verdad.
Las tensiones son tremendas cuando uno se atreve a enfrentarse al poder funesto de Matrix. Estos deslumbrantes y jóvenes ciberguerreros tratan de poner su vida en juego por nosotros. ¿Sobrevivirán al lanzamiento, o algunos clones malignos los cercarán para precipitarlos en el abismo? En cualquier caso, mantienen el espíritu en alto y el clima se presta par tan audaz empresa: altos cielos gloriosos, un sol resplandeciente, y estrellas cristalinas para guiarnos en medio de noches en vela. Cualquier cosa que pase, siempre daré las gracias por estos días, por la compañía de estos encantadores jóvenes, varones y hembras, y por la inspiración de su líder carismático. Es imposible no admirar a Julián Assange. Siempre amable, tranquilo, gentil, hasta humilde. Como el Tao, dirige sin dirigir, encauza sin dar órdenes. Nunca alza la voz; le basta con hablar apenas, y el sendero se aclara. A nuestro Neo lo guía el ideal de transparencia social. La luz plena es la mejor arma contra las conspiraciones.
A bordo de la buena nave de Megaleaks, me fortalezco con los últimos informes de la línea de frente. Parece que hay tres temas principales, todos centrados en nuestro héroe lozano Julián Assange. Está el tema del “traidor” (lo cual viste de colores patrióticos al imperio globalista), el tema del violador (donde una amante desechada se venga de nuestro héroe porque no fue capaz de sacar un artefacto contraceptivo en el momento crítico), y por fin está el tema del complot sionista (vinculado alevosamente con el tema de la violación, en la medida en que una de sus acusadoras se dio a la fuga a Israel). Como en todas las campañas de desinformación bien diseñadas, hay algo para cada cual: los conservadores pueden engancharse a la nave con el tema del traidor, los liberales saborean el tema de la violación, y la franja lunática está de fiesta con otro complot sionista. Hagamos todo lo que podamos para liberar el nombre esclavizado de “Sión” del Estado de apartheid y restaurarlo en su lugar: la buena nave de Megaleaks y la iluminación de la verdad [ahí está la encarnación de la mítica y anhelada Sión, la del Gospel]. Es un nombre demasiado hermoso par dejárselo a los sionistas.
Los contenidos de Megaleaks
El paquete completo consta de 251 288 documentos fechados desde el 28 de diciembre 1966 hasta el 28 de febrero 2010, y procedentes de 274 embajadas. Cada uno de estos documentos es o bien un cable diplomático secreto que fue enviado a USA, o un comunicado del Secretario de Estado a las bases US. Muestran las órdenes dadas en el mundo entero, los informes secretos que el gobierno US quiere acopiar, y la información que debe entregarse; lo que los diplomáticos descubren acerca de los lugares donde trabajan, notas detalladas de encuentros con miembros de otros gobiernos y las opiniones del informante acerca de aquellos con los que tiene encuentros. Las 261 276 536 palabras que constituyen estos cables llenarían, si se imprimiesen, 3000 libros. Estos cables describen claramente los tentáculos del mando y el control Usiano a escala mundial.
El análisis preliminar revela malas noticias y buenas también. Las malas noticias: son insidiosos. Los expedientes muestran la infiltración política US en casi todos los países, incluso Estados supuestamente neutrales como Suecia y Suiza. Las embajadas US mantienen una estrecha vigilancia sobre sus huéspedes. Han logrado penetrar los medios, el negocio de armas, el petróleo, los servicios secretos, y presionan para colocar compañías US a la cabeza de cualquier renglón. Los cables nos muestran que los Estados Unidos ya están sosteniendo un imperio global.
Y ahora las buenas noticias: no son omnipotentes. Los cables demuestran que se encuentran con resistencias a cada nivel. Siempre están empujando, pero no siempre logran forzar las puertas. Rusia es relativamente libre, lo mismo que Irán y Turquía. Incluso los Estados europeos más domesticados no se dejan sojuzgar plácidamente siempre. Los cables confortan nuestra íntima convicción de que hay una oposición local genuina, en el Reino Unido como en USA; las revistas digitales como CounterPunch son los testigos faros en un mar de niebla.
Los expedientes revelan algunos casos de interferencia descarada. Muchos de los más recientes tienen que ver con Irán, que se ha convertido en una obsesión dentro de la dirigencia USiana. Por ejemplo, justo antes del discurso del presidente Ahmadinejad en la asamblea general de la ONU, el Departamento de Estado ordenó a los europeos que salieran del salón cuando pronunciase una determinada frase, un punto convenido de antemano. De hecho, los poderes europeos saltaron cuando sonó el silbato US, de la misma forma en que los obedientes satélites soviéticos brincaban al son de Stalin. Un solo país violó la orden: Suecia. El representante aterrado no se había fijado a tiempo, se le pasó la frase en cuestión, y muy estresado envió señales a los americanos para recibir instrucciones.
Considérese el pequeño y pobre Estado de Tajikistán, que cambió de amos, sin más, aun cuado se supone que se volvió “independiente” en 1991; ¿qué pasó en realidad? Ahora brincan ante las órdenes yankis de la misma forma que lo hacían bajo las órdenes soviéticas. Un cable de embajador lo dice llanamente; los Estados Unidos pidieron al presidente Rahmonov la renuncia del jefe de la autoridad para drogas Mirzoev, y cumplió con el pedido”. ¿Quién nos salvará al pobre y diminuto Tajikistán de las garras de Matrix? El embajador nos da una pista: “Creemos que Rusia está ejerciendo una presión consistente y fuerte sobre Tajikistán para reducir el papel y la presencia de USA y Occidente. La presión de Moscú está empezando a cobrar un peaje.”
O consideremos a Azerbaiyán, donde la influencia yanki está en baja, y el poder de Israel ha crecido hasta el punto que un cable de la embajada en Bakú compara las relaciones israel azeríes con un iceberg del cual sólo se ve la punta sobre las aguas.
Lo que queda en claro es que el poder americano alcanzó su pico en los años 1990, y ahora ha empezado a decaer lentamente. La mega filtración no es tanto causa sino síntoma de ello.
Con suerte, ahora las gentes de buena voluntad del mundo entero pueden obrar juntos para aflojar la maquinaria de la dominación foránea, felizmente. Los americanos son los que se han beneficiado menos que nadie de las maniobras políticas violentas e intrusivas de la globalización. Figuras heroicas como Julián Assange nos están llevando hacia una toma de control local auténtica y alejando de las redes conspirativas al estilo Matrix.
Se le puede escribir a Israel Shamir a esta dirección: adam@israelshamir.net
Traducción: Maria Poumier
http://counterpunch.com/shamir11292010.html
Por Israel Shamir
Perdónenme si lo que escribo les suena a historieta para menores, pero es que esta historia tiene tantas vueltas e intrigas que marea. No me había vuelto a sentir tan aturdido desde mis primeros días como escritor antisionista, perseguido y solitario. Un día se me acercó un venerable anciano hasídico; instintivamente me retraje, a la espera de un regaño feo. Y en lugar de la esperada condena, resulta que me abrumó con buenos deseos, y al mismo tiempo una orquesta entonó en la puerta de al lado un viejo canto judío de boda. Esta antigua bendición me sacó de paso, me propulsó felizmente lejos del moderno culto nacionalista a la fuerza bruta, hacia un espacio donde las viejas tradiciones todavía mantienen vigencia y relevancia. ¿O era acaso Clark Kent repitiendo el vuelo de Superman?
La generación digital prefiere al Neo de Matrix en lugar de Superman, pero la dinámica sigue siendo la misma. Mientras Neo vaga en la nave espacial de Moebius, se topa con un grupo de terrícolas, suaves niños empeñados en destruir la Matrix. Duros como el acero a la vez que perfectamente humanos, estos jóvenes hombres y mujeres disfrutan el compañerismo de una tropa de élite esperando la señal de ataque. Ellos siguen a su líder simplemente porque es el mejor y el más brillante. Yo sentí el mismo espíritu colectivo en una visita reciente a una de las madrigueras donde está a salvo Wikileaks, en algún lugar de Europa. Esta confluencia de hackers y periodistas fue reunida en preparación del lanzamiento de lo que la historia conocerá como el Cablegate, o tal vez la mega filtración, el Megaleaks.
Allí estaban Malena de Brazil, Joseph de Suecia, Sara de Nueva Zelanda, James de Inglaterra, y muchos más no menos importantes y valiosos, todos desparramados en sillones y sofás, con los laptops en el regazo, y la mirada clavada en el corazón de la Matriz. Un cuarto de millón de telegramas secretos y confidenciales de la embajada US, ahí, quietos, como otras tantas avispas digitales esperando la señal para lanzarse en el ciberespacio. Van a golpear al blando bajovientre del imperio, la sede de las halagadoras ilusiones que sostienen a los ejércitos imperiales. Debería ser exactamente lo suficiente para invertir el sentido de la marea en la batalla por recobrar nuestras libertades evaporadas.
Estos sucios telegramitas arrojan una luz brillante sobre las maniobras tenebrosas del imperio americano, sus métodos para recopilar información, dar órdenes, o subvertir a políticos y robar a las naciones. Y antes de entregarnos a un antiamericanismo confortable y reflexivo, no olvidemos jamás que esto, seguramente la mayor revelación de actuaciones criminales en la historia, sólo fue posible porque unos americanos valientes y honestos están decididos a arriesgar la vida para dar paso a la verdad.
Las tensiones son tremendas cuando uno se atreve a enfrentarse al poder funesto de Matrix. Estos deslumbrantes y jóvenes ciberguerreros tratan de poner su vida en juego por nosotros. ¿Sobrevivirán al lanzamiento, o algunos clones malignos los cercarán para precipitarlos en el abismo? En cualquier caso, mantienen el espíritu en alto y el clima se presta par tan audaz empresa: altos cielos gloriosos, un sol resplandeciente, y estrellas cristalinas para guiarnos en medio de noches en vela. Cualquier cosa que pase, siempre daré las gracias por estos días, por la compañía de estos encantadores jóvenes, varones y hembras, y por la inspiración de su líder carismático. Es imposible no admirar a Julián Assange. Siempre amable, tranquilo, gentil, hasta humilde. Como el Tao, dirige sin dirigir, encauza sin dar órdenes. Nunca alza la voz; le basta con hablar apenas, y el sendero se aclara. A nuestro Neo lo guía el ideal de transparencia social. La luz plena es la mejor arma contra las conspiraciones.
A bordo de la buena nave de Megaleaks, me fortalezco con los últimos informes de la línea de frente. Parece que hay tres temas principales, todos centrados en nuestro héroe lozano Julián Assange. Está el tema del “traidor” (lo cual viste de colores patrióticos al imperio globalista), el tema del violador (donde una amante desechada se venga de nuestro héroe porque no fue capaz de sacar un artefacto contraceptivo en el momento crítico), y por fin está el tema del complot sionista (vinculado alevosamente con el tema de la violación, en la medida en que una de sus acusadoras se dio a la fuga a Israel). Como en todas las campañas de desinformación bien diseñadas, hay algo para cada cual: los conservadores pueden engancharse a la nave con el tema del traidor, los liberales saborean el tema de la violación, y la franja lunática está de fiesta con otro complot sionista. Hagamos todo lo que podamos para liberar el nombre esclavizado de “Sión” del Estado de apartheid y restaurarlo en su lugar: la buena nave de Megaleaks y la iluminación de la verdad [ahí está la encarnación de la mítica y anhelada Sión, la del Gospel]. Es un nombre demasiado hermoso par dejárselo a los sionistas.
Los contenidos de Megaleaks
El paquete completo consta de 251 288 documentos fechados desde el 28 de diciembre 1966 hasta el 28 de febrero 2010, y procedentes de 274 embajadas. Cada uno de estos documentos es o bien un cable diplomático secreto que fue enviado a USA, o un comunicado del Secretario de Estado a las bases US. Muestran las órdenes dadas en el mundo entero, los informes secretos que el gobierno US quiere acopiar, y la información que debe entregarse; lo que los diplomáticos descubren acerca de los lugares donde trabajan, notas detalladas de encuentros con miembros de otros gobiernos y las opiniones del informante acerca de aquellos con los que tiene encuentros. Las 261 276 536 palabras que constituyen estos cables llenarían, si se imprimiesen, 3000 libros. Estos cables describen claramente los tentáculos del mando y el control Usiano a escala mundial.
El análisis preliminar revela malas noticias y buenas también. Las malas noticias: son insidiosos. Los expedientes muestran la infiltración política US en casi todos los países, incluso Estados supuestamente neutrales como Suecia y Suiza. Las embajadas US mantienen una estrecha vigilancia sobre sus huéspedes. Han logrado penetrar los medios, el negocio de armas, el petróleo, los servicios secretos, y presionan para colocar compañías US a la cabeza de cualquier renglón. Los cables nos muestran que los Estados Unidos ya están sosteniendo un imperio global.
Y ahora las buenas noticias: no son omnipotentes. Los cables demuestran que se encuentran con resistencias a cada nivel. Siempre están empujando, pero no siempre logran forzar las puertas. Rusia es relativamente libre, lo mismo que Irán y Turquía. Incluso los Estados europeos más domesticados no se dejan sojuzgar plácidamente siempre. Los cables confortan nuestra íntima convicción de que hay una oposición local genuina, en el Reino Unido como en USA; las revistas digitales como CounterPunch son los testigos faros en un mar de niebla.
Los expedientes revelan algunos casos de interferencia descarada. Muchos de los más recientes tienen que ver con Irán, que se ha convertido en una obsesión dentro de la dirigencia USiana. Por ejemplo, justo antes del discurso del presidente Ahmadinejad en la asamblea general de la ONU, el Departamento de Estado ordenó a los europeos que salieran del salón cuando pronunciase una determinada frase, un punto convenido de antemano. De hecho, los poderes europeos saltaron cuando sonó el silbato US, de la misma forma en que los obedientes satélites soviéticos brincaban al son de Stalin. Un solo país violó la orden: Suecia. El representante aterrado no se había fijado a tiempo, se le pasó la frase en cuestión, y muy estresado envió señales a los americanos para recibir instrucciones.
Considérese el pequeño y pobre Estado de Tajikistán, que cambió de amos, sin más, aun cuado se supone que se volvió “independiente” en 1991; ¿qué pasó en realidad? Ahora brincan ante las órdenes yankis de la misma forma que lo hacían bajo las órdenes soviéticas. Un cable de embajador lo dice llanamente; los Estados Unidos pidieron al presidente Rahmonov la renuncia del jefe de la autoridad para drogas Mirzoev, y cumplió con el pedido”. ¿Quién nos salvará al pobre y diminuto Tajikistán de las garras de Matrix? El embajador nos da una pista: “Creemos que Rusia está ejerciendo una presión consistente y fuerte sobre Tajikistán para reducir el papel y la presencia de USA y Occidente. La presión de Moscú está empezando a cobrar un peaje.”
O consideremos a Azerbaiyán, donde la influencia yanki está en baja, y el poder de Israel ha crecido hasta el punto que un cable de la embajada en Bakú compara las relaciones israel azeríes con un iceberg del cual sólo se ve la punta sobre las aguas.
Lo que queda en claro es que el poder americano alcanzó su pico en los años 1990, y ahora ha empezado a decaer lentamente. La mega filtración no es tanto causa sino síntoma de ello.
Con suerte, ahora las gentes de buena voluntad del mundo entero pueden obrar juntos para aflojar la maquinaria de la dominación foránea, felizmente. Los americanos son los que se han beneficiado menos que nadie de las maniobras políticas violentas e intrusivas de la globalización. Figuras heroicas como Julián Assange nos están llevando hacia una toma de control local auténtica y alejando de las redes conspirativas al estilo Matrix.
Se le puede escribir a Israel Shamir a esta dirección: adam@israelshamir.net
Traducción: Maria Poumier
http://counterpunch.com/shamir11292010.html
Wikileaks: los misteriosos misiles BM25 y la aún más misteriosa autocensura de algunos medios de comunicación en los EE.UU.
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El supuesto BM25 desfilando por las calles de Corea del Norte el pasado 10 de Octubre de 2010. |
Un telegrama fechado el pasado mes de febrero y que ha sido publicado ahora por Wikileaks, nos da una idea de cómo los técnicos rusos refutaron la teoría defendida por los EE.UU. que acusaba a Irán de tener misiles apuntando a las capitales europeas. Según los rusos, los iraníes ni siquiera albergaban la intención de tenerlos.
De hecho, los rusos pusieron en tela de juicio la existencia misma de esos misteriosos misiles que EE.UU. afirmaba que Irán había adquirido en Corea del Norte.
La historia es apasionante y sin embargo los lectores de los dos principales periódicos estadounidenses no han podido conocer los detalles de ese documento.
Respecto a este telegrama, el New York Times y el Washington Post solo informaron a sus lectores de que los Estados Unidos creían que Irán adquirió los misiles (supuestamente denominados BM25) en Corea del Norte. Ambos omitieron las contundentes refutaciones por parte de los rusos así como la falta de evidencias sobre la existencia de esos BM25. Alineándose con el NYT y el Washington Post, la Wikipedia tiene ya una página hablando de esos misiles en la que dice "Used by: North Korea, Iran" con dos cojones. Por eso les digo siempre a mis alumnos que se abstengan dentro de lo posible de entrar en la Wikipedia...mejor las fuentes originales.
El NYT no llegó a publicar el texto original del telegrama "a petición de la administración Obama". Eso significa que sus lectores no podrán comparar la versión distorsionada que sale en el NYT con el documento original, a no ser que los lectores lo busquen directamente en el sitio web de Wikileaks.
Estamos hablando de un documento clave para entender la política exterior de los EE.UU. y que debería dar paso a un debate y al cuestionamiento del argumento central en el que Obama basaba su plan de despliegue de misiles balísticos en Europa. Ese plan se justificaba en la presunta amenaza iraní. Con esa oportuna omisión, el NYT ha logrado el efecto contrario: no hay debate y por tanto el plan de despliegue no se cuestiona. (Cable Viewer del NYT no muestra este importante documento)
La reunión a la que se refiere el documento se celebró en Washington el 22 de diciembre de 2009 y tenía como asunto fundamental la evaluación conjunta (EE.UU- Rusia) de la amenaza iraní. Del texto completo de ese informe redactado por el Departamento de Estado de los EE.UU. -disponible en la página web Wikileaks- se desprende que hubo una seria confrontación y un total desacuerdo entre rusos y norteamericanos respecto al tema de los misteriosos misiles BM25.
Ese desacuerdo, eje central del documento, ni siquiera se menciona en la interpretación que del mismo hace el NYT.
El BM25 se ha descrito como un misil tierra-tierra construido sobre la base de una versión obsoleta de misiles balísticos soviéticos, posiblemente el R-27 o el SS-N-6. El misil tiene supuestamente un alcance de 2.400 a 4.000 km - por lo que pondría a gran parte de Europa dentro de su rango de acción.
El jefe de la delegación de EE.UU. en esa reunión, Vann H. Van Diepen, en calidad de Secretario Adjunto para la Seguridad Internacional y la no Proliferación, afirmó que "Estados Unidos cree que Irán ha adquirido 19 misiles en Corea del Norte", de acuerdo con el documento filtrado.
Pero el experto del Ministerio de Defensa ruso presenta en la reunión, Evgeny Zudin, rechazó los informes norteamericanos sobre este misil, que según dijo "no tenían como base a ninguna fuente fiable". Señaló además que ese supuesto misil nunca se habría probado ya sea en Corea del Norte o en Irán, y que "el gobierno ruso no tenía noticias de que el misil se hubiera visto alguna vez". Los rusos por tanto pidieron a los EE.UU. que presentaran evidencias de la existencia de ese misil.
Los funcionarios norteamericanos reconocieron que no disponían de evidencias fotográficas o de otra índole sobre los misiles, pero dijeron que los norcoreanos habían mostrado el misil en un desfile por las calles de Pyongyong. Los rusos les explicaron que ya habían revisado un video de ese desfile, y habían comprobado que se trataba de un misil totalmente diferente. ¿Será la Wikipedia la fuente de información de los servicios de inteligencia norteamericanos? No me extrañaría.
El funcionario ruso dijo además que no había pruebas de que esos 19 misiles hubiesen sido enviados a Irán en 2005, y que además hubiera sido imposible ocultar dicho envío. Los rusos afrimaron también que resultaba difícil creer que Irán se hiciese con un sistema de misiles sin que nunca antes hubiese sido probado.
El jefe de la delegación estadounidense Van Dieppen mostró fotos obtenidas de Internet en las que se pueden ver las líneas de soldadura de la segunda etapa (motor) del vehículo de lanzamiento espacial iraní, el Safir. Según dijo Van Dieppen, muestran que el tamaño y la relación oxidante/propelente no es coherente con los propulsores utilizados en el pasado por el misil Shahab-3 y en el que se basaba el Safir.
Eso sugería que el Safir estaría usando el mismo sistema que se había utilizado en el R-27 (el misil soviético del que se supone deriva el supuesto BM25), según Van Dieppen. Los rusos sabían, sin embargo, que el carburante utilizado en el Safir no era el del R-27.
En cualquier caso, la evidencia más importante de la falta de relación entre el Safir y los misiles BM25 viene de un estudio británico realizado sobre el programa de misiles iraní que fue publicado por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) en mayo pasado.
El informe prueba que Irán no utilizó el motor principal asociado con los supuestos BM25 para impulsar su vehículo de lanzamiento espacial Safir. Si Irán dispusiera de ese motor, más potente, derivado del original ruso R-27, dice el estudio, el Safir habría sido capaz de lanzar un satélite mucho mayor. Pero de hecho, el Safir disponía "de poca potencia" y apenas fue capaz de poner los 27 kg del satélite en una órbita terrestre baja, de acuerdo con ese estudio del IISS.
El mismo informe señala que el R-27 soviético fue diseñado para funcionar desde un tubo de lanzamiento submarino, lo que requeriría, para su lanzamiento desde tierra, realizar modificaciones estructurales de importancia. Abundando en ello, el estudio del IISS da otra razón para dudar de esa relación entre el Safir y el R-27; y es que la mezcla de propulsor en el R-27 no funcionaría en un misil móvil terrestre, porque "el oxidante debe mantenerse en un rango de temperatura muy concreto".
Van Diepen sugirió que los iraníes podrían tener otras opciones: el uso del Shahab-3 agrupando varios motores o el desarrollo de un combustible sólido para hacer un motor más potente. Los rusos también aquí expresaron serias dudas sobre ambas opciones y manifestaron su escepticismo sobre la posibilidad de que los iraníes dispusieran de un misil con un alcance superior a los 2.000 km. Señalaron que el mayor alcance logrado hasta el momento, y por ahora sólo en pruebas, era de 1.700 km, y que eso sólo se logró reduciendo su peso.
Tras varias discusiones sobre las posibilidades de las que disponían los iraníes para ampliar el rango de acción de sus misiles, el jefe de la delegación rusa, Valimir Nazarov, subsecretario del Consejo de Seguridad, dijo que Rusia consideraba que cualquier evaluación del programa de misiles iraní debería tener en cuenta también "los obstáculos técnicos reales a los que se enfrenta Irán".
Uno de esos obstáculos citados por los rusos era la falta de los "materiales estructurales" necesarios para construir misiles de largo alcance, como es "el aluminio de alta calidad". Los rusos mantienen que, incluso en condiciones favorables, Irán no sería capaz de comenzar un programa para desarrollar misiles balísticos que pudieran alcanzar Europa Central o Moscú, hasta 2015 como muy pronto.
Aún así los rusos negaron que Irán tuviese tal intención, argumentando que su programa de misiles balísticos está orientado a "los problemas locales" - es decir, disuadir a Israel de atacar Irán.
La delegación de EE.UU. no quiso abordar la cuestión de las intenciones de Irán, una posición coherente con su habitual falta de interés por analizar los motivos del plan iraní.
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